Tendencias en cocinas que sí tienen sentido (y las que no)

Durante los últimos años hemos visto pasar por las cocinas más tendencias que por una pasarela de moda. Algunas llegaron para quedarse. Otras brillaron mucho… y se apagaron rápido.
En Living Estudios de Cocina, en Chiclana de la Frontera, tenemos clara una cosa: no todo lo que es tendencia tiene sentido para todas las casas.

Por eso hoy queremos separar el diseño que funciona del diseño que solo queda bien en una foto.

Tendencias en cocinas que sí tienen sentido

Hay modas que no lo son tanto. Son evoluciones lógicas de cómo vivimos hoy y, bien planteadas, mejoran de verdad el día a día.

Las cocinas abiertas siguen siendo protagonistas, y no por estética, sino por convivencia. Integrar cocina y salón permite compartir más tiempo, ganar luz y hacer de la cocina un espacio social. Eso sí, una cocina abierta solo funciona cuando está bien diseñada: distribución, ventilación y orden son clave.

Las islas y penínsulas también han llegado para quedarse. Son zonas de trabajo, de desayuno, de conversación improvisada. No se trata de poner una isla porque “toca”, sino de que el espacio lo permita y tenga un uso real.

Otra tendencia con sentido es el uso de materiales duraderos y honestos. Cada vez se busca menos el efecto “wow” inmediato y más la tranquilidad de saber que la cocina va a envejecer bien. Superficies resistentes, acabados fáciles de mantener y elecciones pensadas para el uso diario.

Y sí, el minimalismo funcional sigue teniendo recorrido. Cocinas limpias, sin ruido visual, donde cada elemento tiene un porqué. Menos adorno y más intención.

Tendencias que son puro humo

Aquí viene la parte incómoda, pero necesaria.

Hay cocinas que se diseñan para Instagram, no para vivirlas. Acabados extremadamente delicados, colores imposibles de mantener o soluciones muy llamativas que no resisten el uso diario suelen acabar generando frustración.

También vemos muchas decisiones tomadas solo por moda: tiradores ocultos en cocinas donde no funcionan, colores oscuros en espacios sin luz natural o distribuciones espectaculares que complican tareas básicas.

No es que estas tendencias sean malas en sí. El problema es aplicarlas sin contexto, sin pensar en quién va a usar esa cocina y cómo.

La clave: adaptar la tendencia a cada hogar

El buen diseño no consiste en copiar lo último que se lleva, sino en interpretarlo. En adaptar las tendencias al espacio, a la luz, a los hábitos y al estilo de vida de cada persona.

En Living no creemos en cocinas clónicas. Creemos en cocinas que funcionan hoy, mañana y dentro de diez años. Por eso filtramos, ajustamos y proponemos solo aquello que tiene sentido para cada proyecto.

Porque una cocina no debería cansarte con el tiempo.
Debería acompañarte.